Dos grandes sistemas procesales

A principios del año 2009, en el Sitio de Manuel, texto ¿El Sistema o la Persona?, te referenciaba a Kafka y su proceso. Igualmente, hace unos años, en la programación del tema cinco de la disciplina, felizmente superada, Derecho Procesal II (desde aquí mando un saludo a los profesores Eduardo –teoría- y Sergio – actividades), me recomendaban ver la película “El Proceso”, basada en la novela del existencialista Franz Kafka, dirigida por David Jones y protagonizada por Kyle MacLachan, Anthony Hopkins, Jason Robards, Juliet Stevenson, Michael Kitchen, Alfred Molina y David Thelwis, que trata de la detención de Josef K por motivos desconocidos en una sociedad burocrática y un tanto extraña. Anoche tocó cumplir el objetivo que tenía pendiente. En cuanto al libro, proclama contra la burocracia y los sistemas oligárquicos y opresivos, reconozco que lo leí tarde y mal, por lo que después de ver la película, me he puesto un nuevo objetivo: volver a leerlo, pero en este caso reposadamente (eso espero).

Aprovechándome de las ideas claves, te apuntaré que históricamente, en atención a las notas o características predominantes que han presentado, se han conocido dos grandes sistemas procesales: el inquisitivo y el acusatorio. Y como combinación de ambos, un tercero: el sistema mixto. El sistema acusatorio, que fue el primero en el tiempo, pues se dio tanto en Grecia como en la Roma republicana, reaparece a partir de la revolución Francesa y llega hasta nuestros días. Sin embargo, el sistema que ha predominado durante más tiempo fue el inquisitivo, que nace con el Imperio Romano, se desarrolla con la Inquisición medieval y se extendió por la Europa continental hasta el siglo XVIII. 

El sistema inquisitivo se caracterizaba por la incoación de oficio, la acumulación en el juez de las funciones de investigación, acusación y fallo, la obtención de las pruebas sin garantías y la búsqueda de la verdad a ultranza, legitimando los tormentos y la tortura para obtener la confesión del acusado. Por su parte, en el sistema acusatorio el proceso requería que la víctima presentara acusación, la investigación y la aportación de las pruebas, corría a cargo de la parte acusadora, las actuaciones eran públicas, regían los principios de igualdad y contradicción entre las partes y la búsqueda de la “verdad forense” (Fuente de la imagen: pixabay).

Compliance y Economía Responsable

Por textos como “El cubrimiento del velo”, “Stand by imputatorio”, “Atenuante en diferido”, “Detención ilegal, robo, allanamiento, agresión sexual”, “Delito de estafa”, “Tráfico de drogas” o “Delitos Fiscales y de Blanqueo”, sabes de mis trabajos didácticos y reflexiones en materia de Derecho Penal. En abril de 2013 participé en un foro de debate sobre la nueva reforma de Derecho Penal que se avecinaba en mi país. Algunas de mis reflexiones las publiqué en el texto “No es el camino”. Reforma que en “Nuevo Ius penale”, aprovechando un regalo de Teófilo, comentaba su publicación vía Ley Orgánica 1/2015. Asimismo, hace unos años, invitado por Antonio (Gracias), pasé la jornada en un despacho profesional de Málaga (España) escuchando debatir a un grupo de juristas sobre el artículo 31 BIS y la figura del Legal Compliance Officer, que traducido con mi inglés de los Montes de Málaga es algo así como responsable o director de Cumplimiento Legal (o de “la legalidad vigente”, para aquéllos que gustan de un nombre de puesto que sea largo y rimbombante). Te confieso que esta figura ya la refresqué a finales de 2009, leyendo varios artículos que la prensa económica publicó al abrigo de fiascos financieros nacionales e internacionales de gran envergadura, unido a que el puesto de administrador societario, debido a la cantidad de normativa legal de aplicación, se convierte en un "riesgoso" perfil empresarial en materia civil y penal. Igualmente, si eres follower del sitio "Compliance Officer", conoces mi actividad en esta materia.

Según Irene López de Cinco Días, “El compliance, un nuevo marco para las empresas”, el director de cumplimiento es una profesión en auge, cada vez más demandada en las empresas, y multidisciplinar, ya que el papel de estos expertos trasciende el ámbito legal, por lo que son muchas las áreas a dominar. Para el economista y televisivo José Carlos Díez, desde la riqueza de las naciones de Adam Smith, los economistas defienden que la seguridad jurídica es una condición necesaria, aunque no suficiente, para que una economía de mercado funcione correctamente, por lo que un buen compliance evitará muchas tentaciones y disgustos. Esta opinión se encuentra recogida en la página web de la abogada Margarita Santana, que se publicita como experta en la materia. Según Santana, si las empresas implementan un Compliance, quedarán libres de responsabilidad penal, siempre, eso sí, que lo realicen conforme a ley, es decir, que el órgano de control designado cumpla realmente con sus tareas de supervisión. En fin, una nueva actividad sobre la que deberé reflexionar y estudiar, por si en un futuro se materializan esos previsibles nichos laborales. Te dejo un vídeo, subido a Youtube por el abogado Ignacio Palomar, con una ponencia del ex-fiscal General de Navarra, Javier Muñoz, sobre la responsabilidad penal de las personas jurídicas y Corporate Compliance (Fuente de la imagen: pixabay; fuente del texto incluido en la imagen: elaboración propia).